Segovia en familia

En el mes de Julio, aprovechando un Domingo ( que es el día que utilizamos para hacer la mayoría de las escapadas ), hicimos una excursión hasta Segovia para ir a pasar el día y conocer, bueno, volver a descubrir esta bonita ciudad. Hacía muchos años que no íbamos a Segovia, de echo, ni siquiera habíamos ido José y yo juntos; cada uno había conocido la ciudad por su cuenta cuando éramos pequeños y puesto que está bastante cerca de casa, creíamos que era el momento de hacer esta excursión en familia.

Aprovechamos la ocasión para organizar una comida familiar y asi celebrar un par de cumpleaños, así que al medio día quedamos en un restaurante, llamado A.Manrique, al que ya hemos ido en otras ocasiones y del que no nos cansamos de repetir; es un asador típico segoviano situado en la pequeña localidad de Sotosalvos. Normalmente, cuando vamos solemos pedir cordero al horno ( que es uno de los platos favoritos de José ), sopa casera para la peque ( que es el plato favorito de ella ), alguna ensalada y de postre, un ponche segoviano acompañado de helado, que está buenísimo.

Fachada del Restaurante A. Manrique

Cuando acabamos la comida, nos pusimos rumbo a Segovia, en menos de 15 minutos ya habíamos llegado; seguimos al gps y nos llevó hasta la rotonda principal donde está situado el Acueducto, encontramos sitio en esa misma calle, así que dejamos el coche aparcado a escasos metros de este maravilloso monumento.

Justo al lado derecho del Acueducto ( si lo miramos desde la carretera ), antes de llegar al mismo, nos encontramos con una de las esculturas más emblemáticas de la ciudad, aunque quizás también una de las que más pasa inadvertidas; la loba Luperca. Esta obra es una copia de la loba que se conserva en el Museo Capitolino de Roma, dicha ciudad, la obsequió a Segovia en 1974 en la celebración del bimilenario del acueducto.

Escultura de la Loba Luperca con Rómulo y Remo mamando de ella

Los dos bebés que se encuentran debajo de la loba, son Rómulo y Remo; según cuenta la leyenda, la loba encontró a estos dos mellizos en el río Tiber y los amamantó hasta que fueron rescatados por un pastor que los crio junto a su mujer.

Rómulo y Remo siendo amamantados por la Loba Luperca

Pasamos por debajo del Acueducto, que mide nada menos que 28 metros de alto en su parte más elevada; consta de 167 arcos de distintos tamaños, desde los más pequeños en uno de los extremos, hasta los arcos dobles que llegan hasta la muralla de Segovia.

Dos de los arcos del Acueducto, vistos desde abajo

Al otro lado, nos encontramos con la plaza del Azoguejo, donde está situado el punto de información; la verdad es que no llevábamos mucho organizado para nuestra visita, así que entramos a por un mapa para situarnos mejor y para que nos indicara donde se encontraban algunos parques y jardines, que nos habían recomendado ( gracias a Alicia de Trotajoches ).

Vista del Acueducto desde la plaza

Con nuestro mapa en la mano y después de varias fotos al acueducto, seguimos nuestro camino por la calle Juan Bravo hasta llegar a la Casa de los picos y es su fachada lo que más nos llama la atención; fue construida a principios del siglo XVI y es el lugar en el cual está situada, el motivo por el que esta fachada tiene este aspecto. Aunque también se cuenta que antiguamente esta casa perteneció a un judío o a un verdugo y que ya se la llamaba conocía por este nombre, cosa que el nuevo dueño aprovechó cubriendo toda la fachada con puntas de diamante.

Fachada de la Casa de los Picos

Años después se procedió a la reforma de la casa, poniendo así la nueva fachada que encontramos a día de hoy; actualmente, este edificio es un centro de enseñanzas artísticas.

Picos de la fachada dela Casa de Los picos vistos de cerca

Pusimos rumbo al Alcazar pasando por la Plaza de San Martín y allí lo que más nos impresiona es un torreón que se alza entre dos edificios, conocido como el Torreón de Lozoya. Durante varios años fue propiedad de varias familias notables y por la situación en la que se encuentra, se cree que estuvo muy relacionado con las luchas entre nobles que se produjeron durante la Edad Media; hoy en día es utilizado para realizar actividades culturales y exposiciones de arte.

El Torreón de Lozoya entre dos edificios de casas

Y en este mismo lugar, también nos encontramos una de las iglesias más bonitas que vimos en esta ciudad, la iglesia de San Martín; que está acompañada en todo momento de la escultura de Juan Bravo, un noble castellano que era conocido por su participación en la guerra de las Comunidades de Castilla.

Iglesia de San Martín

Continuamos nuestro camino hasta la Plaza Mayor de Segovia para poder admirar la famosa Catedral de Segovia, aunque sólo nos dió tiempo a visitarla por fuera, si queréis entrar, el precio es de 3€ y para los menores de 10 años, la visita es gratuita; el horario es el siguiente:

NOVIEMBRE-MARZO. Lunes a domingo: 09:30 a 18:30  

ABRIL-OCTUBRE. Lunes a domingo: 09:00 a 21:30

Si además os animáis a subir a la torre, el precio es de 5€ por persona + los 2€ de la entrada a la catedral y los horarios son estos:

NOVIEMBRE-MARZO. Lunes a domingo: 10:30 (guiada);  12:30 (guiada) y 16:30 (guiada)

ABRIL-OCTUBRE. Lunes a domingo: 10:30 (guiada);  12:30 (guiada), 16:30 (guiada) y 19:00 (guiada)

 

En la foto de la izquierda, la Catedral de Segovia y en la foto de la izquierda, el comienzo del camino de San Frutos; que va desde Segovia hasta la ermita de San Frutos.

Catedral de

En la plaza no sólo nos encontramos con la Catedral, también podemos ver dos grandes edificios muy importantes de la ciudad; el ayuntamiento de Segovia y el Teatro Juan Bravo, este teatro es el teatro principal segoviano que fue inaugurado en el año 1918 .

 

En la foto de la izquierda, varias personas paseando por la plaza Mayor y en la foto de la derecha el Teatro de Juan Bravo.

Ayuntamiento de Segovia

Después de la visita a la plaza y a la Catedral ( por fuera, no entramos ), nos pusimos rumbo al Alcázar ya que era el sitio que más ganas teníamos de conocer; ninguno lo habíamos visitado antes y nos apetecía muchísimo conocerlo.

El Alcázar de Segovia

Sin duda, el Alcázar fue nuestro monumento favorito de Segovia, nos pareció un castillo sacado de un cuento y tenemos mucha información y un monton de fotos que enseñaros de nuestra visita; así que estamos creando un post para contaros todo, en breves esperamos tenerlo preparado.

 

PASEAR POR SUS CALLES

A nosotros nos encanta conocer los mejores lugares de cada ciudad que visitamos para no perdernos nada, pero si hay algo que nos gusta mucho más, es pasear y perdernos entre sus calles y Segovia tiene unos callejones que merece la pena recorrer.

Los arcos má pequeños del comienzo del Acueducto

Uno de los callejones que más nos gustó, fue en el que nos encontramos con el extremo del Acueducto donde sus arcos se vuelven verdaderamente pequeños, son tan chiquetines que nuestra peque podía llegar a tocarlos con las manitas.

 

 

En las fotos superiores, a la izquierda, una de las calles más transitadas de Segovia y a la derecha, dos pequeños callejones donde nos encontramos con algún gatito disfrutando de la tranquilidad.

Paula tocando el agua de una fuente con papá al fondo, mientras paseaba por el jardín.

Saliendo del Alcázar y tomando la calle Velarde, a la izquierda está el Jardín de Mauricio Fromkes, donde os recomendamos hacer una pequeña parada, además, si es verano, podéis refrescaros con las pequeñas fuentes que hay allí.

 

 

En la foto de la izquierda, al final de la calle hay dos arcos pequeños del Acueducto; en la foto de arriba a la derecha hay una gran arboleda de uno de los jardines y la foto de abajo a la derecha, las vistas a un gran campanario.

Otras de las cosas que más nos gustaron de nuestro paseo por las calles de esta ciudad, fueron las diferentes vistas que había desde cada una, a cual más bonita; desde pequeños arcos del Acueducto a grandes arboles de algún jardín, pasando por vistas a los campanarios de las iglesias de la ciudad.

Paula y papá llegando a uno de los jardines más grandes de Segovia

También nos encantó poder pasar por debajo de cada puerta en forma de arco que hay repartido por toda la ciudad, no sólo están los arcos del Acueducto…

 

 

En la foto de la izquierda, la fachada de una pequeña iglesia con un enorme nido cigüeñas en lo alto; en la foto de arriba a la derecha, uno de los números puestos en las fachadas de las casas del centro y en la foto de abajo a la derecha, la iglesia de San Millán.

Si hay algo que no debemos hacer es obviar los pequeños detalles que hay en cada rincón de la ciudad; hay grandes nidos de cigüeñas, números de las casas que parecen verdaderas obras de arte e iglesias con formas extraordinarias.

 

 

En las tres fotos hay varios campanarios de varias iglesias de la ciudad.

Por último, otras de las vistas más bonitas que pudimos ver mientras recorríamos la ciudad, fueron las que tuvimos levantando la mirada y viendo los campanarios y las veletas que hay en lo alto de las iglesias de Segovia.

 

#PARQUEXPERTOS

No se si habrá más zonas en las que haya parques infantiles, pero las que encontramos nosotros nos dejaron con ganas de más; encontramos tres pequeños parques por nuestro recorrido, os contamos nuestras impresiones.

En la foto de la izquierda, el parque infantil con vistas a la Catedral, en la otra foto, el pequeño jardín que estaba pegado al parque.

El primero con el que nos topamos, era un parque pequeñito pero con unas bonitas vistas a la catedral y rodeado por un jardín muy tranquilo, situado en la Plaza de la Merced.

Paula tirándose por el tobogán del parque más pequeño

Otro de los “mini” parques, bueno, que realmente era un trocito de arena con tres columpios, no recuerdo ni dónde estaba, pero no os lo recomendamos.

 

En las fotos, el parque completo dividido en dos zonas por edades.

Y el parque más grande en el que estuvimos le faltaba un poquito de mantenimiento, también es verdad que a nosotros nos gustan los parques alejados de la carretera y rodeados de arboles en lugar de humo, como era el caso, ya que este parque está en el centro de la ciudad, aun así tenía dos zonas para distintas edades con varios columpios; está en la plaza de Somorrostro.

 

En las fotos, la zona para los más pequeños del parque infantil.

En resumen, aunque algunos de los parques que nos encontramos nos parecieron un poco “dejados” y no nos terminó de convencer la ubicación que tenían, no estaban mal para pasar un rato entretenido con los peques; pero sin duda, nos quedamos con los jardines tan bonitos por los que paseamos ese día.

 

RECORRER EL ACUEDUCTO

Cuando terminamos de recorrer los parques para que la peque tuviera su momento especial, fuimos hasta el final del acueducto donde los arcos son muy pequeños y resultan bastante curiosos.

 

En las tres fotos, la zona más bajita de los arcos del Acueducto, con Paula jugando entre ellos, pasando por debajo.

Es una muy buena opción para entretener a los más pequeños, ya que pueden tocar los arcos completos y pasar por debajo; a nosotros nos pareció un recorrido que merece la pena, ya que el acueducto no es igual por todos los sitios.

La Catedral vista a través de los arcos del Acueducto

Llegando a la plaza, a la derecha del acueducto, si miráis a través de los arcos, podréis tener unas vistas muy bonitas de la Catedral; además de unas fotos muy chulas.

 

En las tres fotos está el Acueducto de Segovia visto desde diferentes perspectivas.

Al final ( o al principio, dependiendo de por donde hayáis empezado ) encontrareis la muralla de la ciudad, que es el punto donde acaba o empieza el Acueducto de Segovia.

 

DONDE COMER

Puesto que se nos había hecho bastante tarde, decidimos quedarnos a cenar en Segovia y así no tener que preocuparnos por la hora, ni por la cena, sobre todo para la peque, ya que después de la paliza de todo el día, se iba a quedar dormida en el coche.

Elegimos para cenar una pequeña terraza de un bar llamado los faroles, situado en la plaza al lado del Acueducto; esta vez no buscamos referencias ni opiniones, simplemente nos sentamos y acertamos de lleno. Las raciones no eran excesivamente grandes pero estaban riquísimas, la relación calidad precio nos pareció muy buena; además, para la peque nos prepararon comida y el trato de la camarera que nos atendió fue estupendo, especialmente con Paula, gracias.

Vistas del Acueducto iluminado por la noche

Una vez terminada nuestra cena, pasamos por debajo del acueducto totalmente iluminado y pusimos rumbo de vuelta a casa. Nos ha encantado Segovia 😍.

Y para vosotros ¿Cuál es vuestro rincón favorito de Segovia?

 

✏ Recordar que todas las fotos están descritas de manera detallada para convertir nuestros post en artículos accesibles para personas con discapacidad visual usando descripciones que se pueden leer a través de lectores de pantallas 😉.

Y hasta aquí nuestra aventura de hoy, esperamos que os haya servido nuestra experiencia y nuestros consejos para llevar a vuestros peques a conocer Segovia; para cualquier duda, consulta o si queréis contarnos como fue vuestra visita, podéis dejarnos vuestros comentarios más abajo.

Si te ha gustado este post ¡Ayúdanos a compartirlo! Así llegaremos a más familias para que sea más fácil viajar y hacer planes con niños.

¿Nos sigues en las redes? Estamos en Facebook, Twitter e Instagram.

Anuncios

2 comentarios en “Segovia en familia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s